Casa de campo / Cortijo

Finca manchega de nueva construcción con pórtico de columnas, pasillo de trofeos de ciervo, escultura de corten y dehesa abierta en Ciudad Real

Los Navalucillos

Detalles del espacio:

Estilo: Cinegético, Rústico, Rústico moderno, Señorial
Detalles singulares: Animales/Mascotas, Arboleda, Bañera, Barbacoa, Bosque, Chimenea, Claraboya/Lucernarios, Columnas, Con vistas, Cristaleras/Ventanales, Dehesa, Entrada de vehículos, Entrada/Hall, Jardín, Ladrillo visto, Luz natural, Mobiliario, Molduras, Paisaje, Parking exterior, Patio, Piedra, Piscina, Porche, Sala de reuniones/juntas, Suelo hidráulico, Techos altos, Tierras de cultivo, Vistas espectaculares

Hay una forma de hacer las cosas en Castilla-La Mancha que no tiene prisa y no necesita explicación: edificios bajos, horizontales, pegados a la tierra, con el campo entrando por todas las ventanas. Esta finca de Ciudad Real sigue esa tradición de manera impecable —construcción nueva de una planta en enfoscado ocre-arena, teja árabe, chimeneas múltiples, contraventanas de madera oscura, pavimento de guijarro manchego— pero la ejecuta con un nivel de detalle y un criterio contemporáneo que la separan completamente del cortijo genérico.

La entrada lo anuncia todo: un pórtico de columnas de piedra caliza con vigas de madera, puerta doble con vidrieras, ventanas circulares ox-eye a ambos lados y jarrones de cerámica antigua de gran formato flanqueando el acceso. Es una entrada de finca con historia, aunque el edificio sea reciente —la arquitectura tiene esa gravedad que las construcciones antiguas dan sin esfuerzo y que las nuevas rara vez logran.

El patio delantero, con árboles de sombra en alineación, setos de boj geométricos y una fuente-abrevadero de piedra caliza en el centro, tiene la proporción y el silencio de los corrales manchegos de siempre. En el lado opuesto del conjunto, la dehesa abierta —olivar, encinar, llanura con sierra al fondo— entra directamente en el campo de visión desde prácticamente cualquier punto del exterior. El conjunto dispone de una fuente rectangular larga de piedra en estilo contemporáneo, rodeada de árboles de sombra, que en verano produce uno de esos encuadres de luz y agua que la fotografía persigue en el sur de España.

El interior gira en torno a la galería porticada cubierta: el espacio más singular de la finca. Un porche largo de columnas de piedra con techo de vigas de madera vista, suelo de travertino y chimenea exterior de mármol blanco, amueblado con sofás y sillas de exterior en hierro forjado y tejidos neutros. Desde aquí, la vista es directamente la dehesa con olivares y la sierra manchega al fondo —sin ningún elemento de mediación. Es un espacio de transición interior-exterior de escala considerable, que cambia completamente de luz y temperatura a lo largo del día y que en primavera y otoño tiene una calidad visual que el estudio no puede fabricar.

El comedor interior abre directamente al porche a través de puertas francesas, prolongando la continuidad visual. La mesa de madera oscura tallada con sillas Isabel II, las vigas macizas de techo, el suelo de barro cocido y el gran ventanal panorámico con vistas a la dehesa y la sierra configuran un espacio de comidas que la cámara entiende de inmediato: interior cálido, luz natural lateral, paisaje al fondo. La alfombra persa floral y el cuadro de paisaje al óleo terminan de dar al espacio la densidad decorativa necesaria.

El pasillo de trofeos es el espacio de mayor singularidad visual de la finca: un corredor largo con techo curvo blanco y suelo de barro, con las paredes de ambos lados cubiertas en toda su longitud por cornamentas de ciervo montadas —decenas de trofeos en perspectiva. Es uno de esos encuadres que el cine cinegético busca durante semanas y que aquí está listo para cámara.

La cocina combina isla central en verde oscuro mate con mesa rústica manchega de sillas de enea talladas y lámpara industrial de metal —una mezcla de contemporáneo y tradicional muy precisa. El despacho privado tiene escritorio Imperio en caoba, armario-biblioteca de madera oscura y alfombra de lana manchega. Los baños están resueltos en travertino con grifería clásica cromada.

El patio interior alberga una escultura de corten de gran formato —piezas angulares abstractas iluminadas de noche— que establece un diálogo directo entre arte contemporáneo y arquitectura vernácula. Un detalle que dice mucho sobre el criterio del lugar.

Usos del espacio:

Contenido lifestyleDocumentalesEventosFotografía editorialProducciones audiovisualesRodajes de cine y seriesSpots publicitarios

Horario:

Amplia disponibilidad ajustada a las necesidades del cliente

Ubicación aproximada:

Consulta disponibilidad

¿No encuentras lo que buscas?

Si no encuentras el espacio para tu próximo rodaje, te ayudamos a encontrarlo.

¿No encuentras lo que buscas?

Si no encuentras el espacio para tu próximo rodaje, te ayudamos a encontrarlo.