Apartamento reformado con salón-comedor de arte contemporáneo dormitorio principal con armario floral
Detalles del espacio:
Un piso de Madrid reconvertido con criterio. Detrás de la fachada de un edificio clásico —con sus techos de doble altura, su radiador de hierro fundido negro y su árbol de la calle visible desde las ventanas del comedor— se despliega un interior cuidadosamente reformado que mezcla lo antiguo del edificio con materiales y decoración contemporáneos sin fricciones aparentes. La reforma es completa: suelos laminados grises uniformes en todo el piso, iluminación de downlights y rail de focos negros en el salón, baño rehecho desde cero con bañera exenta. La acumulación decorativa del propietario —plantas tropicales, flores secas en burdeos y ocre, cuadros de autor, tejidos de ratán y rejilla— da al conjunto una textura habitada y personal que los espacios vacíos no tienen.
El salón-comedor es la sala de mayor presencia visual. La pieza que organiza el espacio es el cuadro de gran formato en rojo-naranja-burdeos que ocupa casi toda la pared lateral derecha: una obra de arte contemporáneo que en fotografía actúa como fondo de color inmediato para cualquier encuadre. El sofá gris antracita grande, la mesa de centro con tapa de cristal, las sillas de ratán estilo francés y la strelitzia de hojas grandes forman un conjunto que la cámara entiende directamente como vida urbana contemporánea de Madrid —sin ser minimalista, sin ser recargado. El rail de focos negros y la lámpara de pie con pantalla dorada dan una luz artificial cálida y dirigible. La ventana de balconera trae el verde del árbol de la calle como fondo natural permanente.
La zona de comedor se organiza en torno a una mesa redonda de madera estilo Luis Felipe con sillas de rejilla y cojines beige. Cuadros de paisaje al óleo en marcos dorados en la pared, flores secas sobre la mesa —el registro es el de un comedor de casa de Madrid con gusto acumulado, que convive bien tanto con el registrocontemporáneo del salón como con secuencias de mayor intimidad.
El pasillo de entrada es más largo de lo habitual para un piso de Madrid: reformado, limpio, con downlights en techo, papel pintado geométrico en gris a un lado, espejo de cuerpo entero con marco de piel oscura y consola de madera viva con objetos. Es el tipo de pasillo que en una producción sobre vida urbana madrileña aparece como fondo de llegadas, conversaciones y salidas.
El dormitorio principal combina el cabecero tapizado en beige-gris con ribete negro, el banco a los pies y el armario con puertas espejadas y estampado floral en burdeos oscuro —un elemento de personalidad fuerte que diferencia esta habitación de la estética de hotel. La luz natural entra por dos ventanas con dobles cortinas. Los dos cuartos secundarios, reconvertidos en habitaciones de bebé, tienen una estética completamente distinta: tonos blancos y nude, ratán, papel pintado suave, mucha calma visual.
El baño principal es el espacio más reformado del piso: ducha de obra con alcachofa circular negra de lluvia, mampara de cristal limpia sin perfil, alicatado de gres en gris topo textura micro, mueble oscuro con lavabo sobre encimera. Un baño con aspiraciones de hotel boutique en un piso de ciudad.
Videos del espacio:
Usos del espacio:
Horario:
Ubicación aproximada:
Consulta disponibilidad
¿No encuentras lo que buscas?
Si no encuentras el espacio para tu próximo rodaje, te ayudamos a encontrarlo.










